a. El sello de la boca prohíbe toda palabra nociva, así como también comer todo lo que ensucie la boca, como la carne, la sangre y el alcohol. Aquí encontramos un eco lejano tanto de las palabras hoy proscritas por ser tachadas de machistas, racistas u «homófobas», como del vegetarianismo actual.
b. El sello de las manos prohíbe absolutamente dar muerte a cualquier semejante. Aquí se halla un eco lejano del pacifismo contemporáneo con su contradictoria oposición a la legitimidad de la guerra justa ... (ver texto completo)
b. El sello de las manos prohíbe absolutamente dar muerte a cualquier semejante. Aquí se halla un eco lejano del pacifismo contemporáneo con su contradictoria oposición a la legitimidad de la guerra justa ... (ver texto completo)