Martirio
La mañana del 25 de mayo fueron conducidos a la casa municipal de Colotlán, Jalisco, para ser ejecutados. Magallanes se hincó para recibir del Padre Caloca la absolución sacramental, y él, a su vez, la recibió luego de su párroco.
Ante sus verdugos, Cristóbal Magallanes Jara dijo en voz alta:
«Soy y muero inocente; perdono de corazón a los autores de mi muerte y pido a Dios que mi sangre sirva para la paz de los mexicanos desunidos»
Viendo a su ministro acosado por la aflicción, ... (ver texto completo)
La mañana del 25 de mayo fueron conducidos a la casa municipal de Colotlán, Jalisco, para ser ejecutados. Magallanes se hincó para recibir del Padre Caloca la absolución sacramental, y él, a su vez, la recibió luego de su párroco.
Ante sus verdugos, Cristóbal Magallanes Jara dijo en voz alta:
«Soy y muero inocente; perdono de corazón a los autores de mi muerte y pido a Dios que mi sangre sirva para la paz de los mexicanos desunidos»
Viendo a su ministro acosado por la aflicción, ... (ver texto completo)