“Las palabras insultantes o despectivas nunca han creado algo edificante. Con el uso de expresiones agresivas, lastimamos a las personas provocando heridas creando resentimientos y dolor, que se volverán contra nosotros”.
Seguimos comentando la fuerza de la palabra, pues ahora esto es el
pan nuestro de cada día “ y tú más” donde deberían dar ejemplo no lo dan solamente tiene palabras alagueñas el que tiene que vender su mercancía.