En aquellas fechas en mi casa en La Ventosa había agitación en la cocina. Mi madre, (que palabra mas hermosa), se afanaba junto a mi abuela en la elaboración de mantecados, perrunas y otras exquisiteces propias de la fecha.
Para la cena de Noche Buena, mi padre mataba un hermoso pollo de corral que las anteriormente citadas se encargaban de convertir en plato de alta cocina para esa noche, después de degustar una inmejorable sopa de picadillo, hecha con los menudillos del pollo, jamón, y las especias ... (ver texto completo)
Para la cena de Noche Buena, mi padre mataba un hermoso pollo de corral que las anteriormente citadas se encargaban de convertir en plato de alta cocina para esa noche, después de degustar una inmejorable sopa de picadillo, hecha con los menudillos del pollo, jamón, y las especias ... (ver texto completo)