BELMONTE: COMENTARIO...

COMENTARIO

El viaje

Frisaba yo en la edad de los veintisiete años cuando volvía a Barcelona después de haber pasado unas vacaciones en Belmonte de Cuenca junto a mis padres y hermanos, por la mañana de aquel día montaba en el coche de línea que era Autores y que me traería hasta la capital de España Madrid.

En Madrid en el paseo de María Cristina tenía la parada el coche de línea de Autores, me baje recogí la maleta y pase a un bar a tomarme un cortado, después salí del bar y pare un taxis y le dije que me llevase a la estación de Tren de Antón Martín y cuando llegue le pagué al taxista y fui a sacar el billete con tan mala suerte que no había nada más que un tren que fuese a Barcelona y este era el TALGO y para más INRI no había más que billetes de primera y tuve que sacarlo, yo que había pensado de venir en un tren de tercera por ahorrarme un dinero. Así son las cosas.

Cuando por la tarde pusieron el tren en la vía fui al vagón y subí y como los billetes llevaban número de asiento busqué el mío y puse la maleta que llevaba en la bandeja que hay arriba de los asientos, y me asenté, en esto que vino una señora con su maleta y me dijo que si era tan amable de ponerle la maleta en la bandeja donde había puesto la mía y yo le dije cortésmente con mucho gusto señora.

La señora cuando tomó asiento lo primero que dijo es "Que suerte tienen los ricos" se refería a que estos siempre iban en el tren talgo y en primera, pues se puso hablar y me dijo que iba a Zaragoza a llevarle flores a la tumba de su hija que había muerto de celos hacia ella, también me dijo que lo que más envejecía era el sufrimiento pues ella tenia cincuenta años y aparentaba más edad. y al principio creí que era una testigo de Jehová por lo mucho que hablaba pero ella misma confesó que era Católica Apostólica Romana

Pues tenia rollo porque vino hablando desde Madrid a Zaragoza, me dijo también que era poetisa yo en esto no la replique, pero si me llamo la atención de una frase que dijo y que yo retuve en la memoria "En el sufrimiento se templan los corazones y se despiertan las inteligencias, esta frase la he intentado meditar muchas veces porque tiene algo de enseñanza. y me ha llevado a pensar de cuando un hombre es acusado sin culpa lo que llega a sufrir creyéndose inocente de la culpa que es acusado,

El señor que venía en el asiento de atrás y vino oyendo toda la conversación de la señora me dijo, joven usted ha podido aprender muchas cosas de esta señora, aunque era un poco pesada.

Se de una persona que le vino una orden judicial desde Madrid al trabajo en la cual le acosaban de falsificar moneda por valor de trescientos mil millones de pesetas, y de esto le avisaron desde personal diciéndoles que si le habían avisado la policía y el dijo que no, pero el compañero de personal le dijo yo te aviso basta la amistad que no une contigo para que empieces a moverte.

Este compañero de personal preguntó a otro compañero que si había cambiado de conducta a lo cual respondió el compañero de la oficina de personal que no había cambiado de conducta.

Pues tuvo que moverse y de qué manera, pues nadie salió fiador de él, y cuando tuvo resultó todo le pedían que les dijese como lo había hecho

Aquí lo dejo

02,09-23