BELMONTE: Comentario...

Comentario

Son fechas para recordar las grandes feria s que se celebraban en la villa de Belmonte de Cuenca el 29 de Septiembre con o era la feria de San Miguel, fecha esta en la que se ajustaban los labradores que cambiaban de amo.

La feria de San Miguel era una de las últimas ferias del año y aquí venían gente de los pueblos de alrededor a pasar unos días, y venían con sus carros y sus galeras entonces era el medio que había para desplazarse, en aquellos tiempos no había más que los coches de línea que iban a Madrid (la golondrina). Esta feria duraba tres días y se llenaban las calles del pueblo de casetas de feriantes que habían venido a vender sus mercancías.

Estas calles estaba ordenadas por gremios así que ya sabias donde tenias que ir a comprar según tus necesidades, en la plaza del Almudí era donde se vendían toda clase de mantas de los parrilleros, la placeta de la Estrella ponían sus puestos los caldereros con todas clase de utensilios para la cocina y ollas para la matanza del cerdo.

Por las calles adyacentes se ponían los cuchilleros, aquí iba la gente a comprar sus navajas porque después de la feria empezaba la vendimia, en la plaza Mayor se ponían los turroneros, y en la cuesta del Cerrillos había tiendas de quincalleros, más abajo vendían las garrotas para los pastores, también tenían puesto sus tiendas los curtidores con toda clase de material.

La plaza del Pilar estaba a tope, pues había toda clase de artilugios para la diversión de pequeños y mayores (voladoras), barcas, caseta de tiro, y había años que instalaban dos circos en la misma plaza).

A esta feria de San Miguel acudían muchos gitanos para vender sus burros, que también hacían trato con muchos payos. Se veían grades muletas de mulas cerriles cuando iban a abrevar al pilar salobre que hay en la misma plaza.

Este mercado de caballerías tenía mucho éxito ya que en aquellos tiempos eran las mulas las que se utilizaban para mover los campos.

Lo más llamativo de esta feria de San Miguel de la villa de Belmonte de Cuenca era su corrida de toros, pues por aquí pasaron las mejores figuras de aquel tiempo (Juan Belmonte, Rafael el Gallo y el rejoneador Sr. Cañero, y la plaza se llenaba a tope hasta poner el cartel de no hay entradas.

También era muy popular hacerse una fotografía para llevarse el recuerdo, y aquí tenia puesto su sitio el fotógrafo de pueblo, entonces por aquel tiempo no había más máquinas de fotografiar que la máquina de tres al minuto con aquella manga de acordeón.

19-08-023