Seminarista
Entró como seminarista en octubre de 1829. Vivía, como seminarista externo, con el sacerdote Fortià Bres, mayordomo del obispo. En el palacio arzobispal había una biblioteca frecuentada por Antonio y por el filósofo y teólogo Jaime Balmes. A Antonio le interesaba sobre todo aprender latín, lo cual era necesario para entrar en la cartuja. Escogió como director espiritual al oratoriano Pere Bac. Antonio comenzó a confesarse con él y a comulgar todas las semanas. Advirtiendo su madurez, ... (ver texto completo)
Entró como seminarista en octubre de 1829. Vivía, como seminarista externo, con el sacerdote Fortià Bres, mayordomo del obispo. En el palacio arzobispal había una biblioteca frecuentada por Antonio y por el filósofo y teólogo Jaime Balmes. A Antonio le interesaba sobre todo aprender latín, lo cual era necesario para entrar en la cartuja. Escogió como director espiritual al oratoriano Pere Bac. Antonio comenzó a confesarse con él y a comulgar todas las semanas. Advirtiendo su madurez, ... (ver texto completo)