Verdaderamente merece la pena que se enbellezca mas aun si cabe este increible
pueblo, lo que si es lastimoso, es ver, como poco a poco va a ir perdiendo encanto en pro del turismo, no debemos olvidar que algunas transformaciones no son buenas ya que se pierde la esencia de las cosas. Se comienza por un encantador
restaurante/
hotel rural y se termina en masificadas urbanizaciones que matan todo el encanto y acaban destruyendo "el angel" del pueblo. Yo soy de
Alicante, y de nada servirá probablemente,
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