7. La rayadura del melón es clave
Por último, para saber escoger el melón más dulce es importante observar las rayas, si son concéntricas es que es un melón “hembra”, por lo tanto, más dulce. Los melones “macho” tienen líneas longitudinales de extremo a extremo y tienden a no tener el dulzor de las hembras. Estos melones son más difíciles de encontrar ya que en muchos casos se distribuyen a restaurantes y sitios más exclusivos.
Existen muchos tipos de melones y cada uno tiene una forma y color diferente, en nuestro país el más consumido en verano es el melón piel de sapo, pero existen muchas variedades. Por dentro pueden ser blancos con tonos anaranjados, amarillentos o incluso naranjas, pero lo que todos tienen en común, si son buenos melones, es que tienen que tener apariencia de “jugosos” y con agua. Otra característica común es que todos tienen pipas que están rodeadas de una estructura gelatinosa, esta parte del melón muchas veces se tira, aunque también tiene propiedades nutricionales, contienen vitaminas A, B12, B6, E y D y minerales como el sodio, hierro, potasio y calcio. Así que es mejor no tirarlas y aprovechar sus múltiples propiedades para el sistema inmunitario.
Por último, para saber escoger el melón más dulce es importante observar las rayas, si son concéntricas es que es un melón “hembra”, por lo tanto, más dulce. Los melones “macho” tienen líneas longitudinales de extremo a extremo y tienden a no tener el dulzor de las hembras. Estos melones son más difíciles de encontrar ya que en muchos casos se distribuyen a restaurantes y sitios más exclusivos.
Existen muchos tipos de melones y cada uno tiene una forma y color diferente, en nuestro país el más consumido en verano es el melón piel de sapo, pero existen muchas variedades. Por dentro pueden ser blancos con tonos anaranjados, amarillentos o incluso naranjas, pero lo que todos tienen en común, si son buenos melones, es que tienen que tener apariencia de “jugosos” y con agua. Otra característica común es que todos tienen pipas que están rodeadas de una estructura gelatinosa, esta parte del melón muchas veces se tira, aunque también tiene propiedades nutricionales, contienen vitaminas A, B12, B6, E y D y minerales como el sodio, hierro, potasio y calcio. Así que es mejor no tirarlas y aprovechar sus múltiples propiedades para el sistema inmunitario.