El segundo cántico antes de la carrera
Minutos antes del cohete, los mozos y mozas se han vuelto a encomendar al santo en la cuesta de Santo Domingo con el tradicional cántico: "A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición". También ha sonado su versión en euskera antes de los vivas a San Fermín, en un ambiente de máxima concentración entre los corredores.
La tensión era evidente en los rostros de quienes esperaban la salida de los astados. No era para menos: los toros de Cebada Gago oscilaban entre los 555 y los 610 kilos y llegaban precedidos por su historial de encierros duros, nerviosos y de difícil lectura.
Minutos antes del cohete, los mozos y mozas se han vuelto a encomendar al santo en la cuesta de Santo Domingo con el tradicional cántico: "A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición". También ha sonado su versión en euskera antes de los vivas a San Fermín, en un ambiente de máxima concentración entre los corredores.
La tensión era evidente en los rostros de quienes esperaban la salida de los astados. No era para menos: los toros de Cebada Gago oscilaban entre los 555 y los 610 kilos y llegaban precedidos por su historial de encierros duros, nerviosos y de difícil lectura.