En España, es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, por detrás del alzhéimer. Según datos que maneja TKE Home Solutions, la compañía líder en salvaescaleras para el hogar, la sufren cerca de 150.000 personas y cada año se diagnostican unos 10.000 nuevos casos.
Sus síntomas son muy variados, aunque el que se suele asociar más habitualmente con esta dolencia son los temblores. No obstante, los datos apuntan a que un tercio de quienes la padecen no tiene temblores, por lo que no siempre son una señal indicativa. Estos son algunos de los síntomas más frecuentes:
- Físicos. Además de los temblores, se caracteriza por producir rigidez muscular, inestabilidad postural, lentitud en los movimientos (bradicinesia), disminución de la expresión facial (hiponimia) y del volumen del habla (hipofonía) e incluso dificultades para respirar.
- Trastornos del sueño. Insomnio o sueños vívidos.
- Digestivos. Estreñimiento o náuseas.
- Neurológicos. Demencia, alucinaciones...
- Otros. Cambios en el peso, pérdida del olfato, alteración visual, sudoración excesiva...
Sus síntomas son muy variados, aunque el que se suele asociar más habitualmente con esta dolencia son los temblores. No obstante, los datos apuntan a que un tercio de quienes la padecen no tiene temblores, por lo que no siempre son una señal indicativa. Estos son algunos de los síntomas más frecuentes:
- Físicos. Además de los temblores, se caracteriza por producir rigidez muscular, inestabilidad postural, lentitud en los movimientos (bradicinesia), disminución de la expresión facial (hiponimia) y del volumen del habla (hipofonía) e incluso dificultades para respirar.
- Trastornos del sueño. Insomnio o sueños vívidos.
- Digestivos. Estreñimiento o náuseas.
- Neurológicos. Demencia, alucinaciones...
- Otros. Cambios en el peso, pérdida del olfato, alteración visual, sudoración excesiva...