Según un estudio, el simple hecho de vivir cerca de los árboles es buen para la salud. Unos investigadores japoneses estudiaron a más de 3000 ancianos de la ciudad de Tokio y descubrieron que los que vivían cerca de parques y calles arboladas tendían a ser más longevos que los que vivían rodeados sólo de asfalto, sin importar la edad, sexo, estado civil y nivel socioeconómico. Los investigadores creen que los espacios verdes favorecen la salud porque nos animan a ser más activos.