ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: ......

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A decir verdad, es preciso reconocer que también podría hacerse un buen elogio del mar de las montañas, de los cerros y de las llanuras manchegas, por ejemplo. Pero, al fin y al cabo, el amor al mar es una pasión inquietante, carente de consuelo y de confianza mutua...