ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: Había una vez un señor tan gordo, que cada vez que...

Había una vez un señor tan gordo, que cada vez que daba una vuelta era su cumpleaños.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Había una vez una señora tan arrugada, pero tan arrugada que cuando lloraba, las lagrimas les bajaban en jeep.