Hoy en Barcelona, tenemos una tarde lluviosa, es una de esas tardes en que la melancolía y la nostalgia llaman a nuestra puerta. Para librarme de ellas me ha venido hasta la puerta de la ermita que ahora me la imagino no tan concurrida como el día 7 y 8 de mayo donde se mezclan alconcheleros, pedroñeros y paisanos de pueblos limítrofes.
Besos para todos y feliz tarde.
Besos para todos y feliz tarde.