Si bien los estudiantes estaban unidos contra el personaje controvertido de Dobeš, no todos estaban convencidos de que había que rechazar el pago de tasas semestrales. Además, muchos no sabían exactamente en qué consistía la reforma de la educación superior, explica el sociólogo. Y eso fue un problema en el momento de salir a la calle.
“Los estudiantes checos todavía no están tan organizados como sus compañeros en el extranjero. No se consideran un grupo social específico con un interés común. ... (ver texto completo)
“Los estudiantes checos todavía no están tan organizados como sus compañeros en el extranjero. No se consideran un grupo social específico con un interés común. ... (ver texto completo)
