cínicamente deliberadas por espadones felones que con sádica satisfacción sentenciaban, rápida y mayoritariamente con pena de muerte, por tan curioso delito como “Adicto a la Rebelión”.
¡Culpables de rebelión precisamente quienes haciendo honor a juramentos libremente prestados habían intentado sofocar la insurrección de los ahora vencedores.!
Los juzgadores, sin más mérito ni razón que la de pertenecer a la nutrida banda de los asilvestrados compinches del Glorioso Movimiento Nacional, traidores ... (ver texto completo)
¡Culpables de rebelión precisamente quienes haciendo honor a juramentos libremente prestados habían intentado sofocar la insurrección de los ahora vencedores.!
Los juzgadores, sin más mérito ni razón que la de pertenecer a la nutrida banda de los asilvestrados compinches del Glorioso Movimiento Nacional, traidores ... (ver texto completo)