¡Esajerá!, Dulcinea dices estabas a punto de comparar a Eduardo con Mariano Rajoy, ja jaa, me causa risa, ya entiendo en la clave que lo expresas. Ya quisiera Don Mariano tener la fluidez de comunicación de Eduardo. Precisamenmte eso que dices de que D. Mariano se esconde detrás del plasma marca una tremenda, entre otras, diferencia.
Además te ofrece la representación de sus escritos. A ver si aceptas el reto y se publica algo de lo mucho que parece tener escondido. Al menos si consigues que lo muestre por esta web yo me doy por satisfecho.
Metidos ya en el terreno de la pequeña crítica literaria, yo creo que toda crítica lleva un componente subjetivo. Toda obra literaria, además va acompañado de buena carga de retórica, (la retórica es también una asignatura en literatura).
Lo subjetivo va en función de lo que cada uno podamos percibir de una lectura y en ello es partícipe nuestro carácter, estado de ánimo en el momento, estado emotivo etc. Esto es válido para la literatura, el cine el teatro etc. En lo de retórico, creo que no hay novela o relato que no lleve implícito un buen porcentaje que adorne o complete parte del principal argumento. En este sentido lo que yo he leído de Eduardo, es cierto que se podría haber acortado o simplificado, por la misma regla de tres, podría haberse sacado un bet-seller, de hecho la gran mayoría de ellos puede que tengan un cuarenta por ciento o más de esta que llamo retórica. Dulci. no te rectifico si no que pongo mi opinión sobre el tema que tocas. ¿Ves como cada cual percibimos las cosa de diferente manera?. De todos modos ya vi que le hacías una muy buena opinión de su primer y segundo escrito. Abrazote Dulci.
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