Por favor, no utilicéis apodos que puedan resultar ofensivos, y si lo hacéis firmad después los mensajes. Supongo que el aludido ni se inmutará, pero resulta de mal gusto y cobarde, por vuestra parte.
Si me hubiese esperado unos minutos, o hubiera bajado el trípode, podría haber fotografiado la luna "en contacto" con el tejado, como si fuese resbalando a favor de su pendiente.

Esto es una chorrada, pero no voy a dejar la foto sin texto. ¿No os parece?

Job.
Portada de la Iglesia Parroquial: el dintel data de la segunda mitad del siglo XVI. Las puertas de madera y los herrajes son de mediados del XVIII, aunque han sido restauradas recientemente, en la década de los 90. Job.
Gredero al día siguiente de una débil nevada (27 de Febrero de 2004). La temperatura esa noche había sido de - 7 º C. Existían espesores de 1,5 cm. De hielo por toda la superficie. Job.
Las colmenas (troncos de olmo huecos) se colocaban dentro de corrales como este, siempre situados a la solana, y siempre en pendientes más o menos pronunciadas. El sol hacía despertar antes a las abejas, que producían más miel, y la pendiente evitaba la inundación o el encharcamiento.

Los muros de piedra servían, ¡atentos!, para que los osos y demás mamíferos omnívoros (tejónes, zorros, etc...) que hasta el periodo de los Reyes Católicos habitaban nuestros montes, no rompieran las colmenas en ... (ver texto completo)
Aliaga en el camino que sube a Los Corralejos. Lo blanco es granizo, que después fue cubierto con nieve. 28 de Febrero de 2004. Job.
Sólo una semana después de alcanzar - 11 º C, ya se podían ver flores como estas. Así de voluble es nuestro clima, y así de "dura" es nuestra flora. Job.
Nevada del 28 de Febrero, en el barrero de "Los Chirris". Job.
Este Olivo, ubicado en Pingazorras, tiene un diámetro en la base superior al metro. Compárese con el cuerpo del animal. Quizás sea de los más viejos de todo el término. Job.
¡Oh! ¡Que pena das! ¿Quieres que llore un poco?
¡No vayas de victima, no te pega nada!
Ese muerde no?
Por esa calle pasan algunos muy lanzaos.
Los tangas en ese tiempos los usaban de tirachinas.
No te deseo que nunca hayas de seguir un destino que te conduzca lejos de Tresjuncos. Sólo en ese caso comprenderías el dolor que nos producen a los emigrantes esas palabras tuyas. En muchas ocasiones, la vida nos lleva por caminos que no necesariamente son de nuestro agrado, pero que sin embargo son los que nos vemos obligados a seguir. Lamento tus palabras que ofenden.
Tresjuncos, para los que están lejos, es motivo de melancolía y nostalgia. No es que queramos convertirlo en "cementerio de recuerdos". Su recuerdo es lo que nos mantiene con ilusión cada día.