Bueno hablando de gallinas os voy a contar una cosa divertida que nos pasó cuando nos vinimos a Madrid. Mi madre también tenía sus gallinitas allí en La Garganta, y algunas regaló y otras las debió estofar pero le daba pena matarlas todas, si se trajo unas cuantas para aquí, mi padre le dijo a mi madre que veniamos a vivir a una casa de planta baja, lo que hoy diriamos adosados, en pleno centro de Madrid Barrio de Argüelles, jejeje uno de los barrios pijos de aquí, jajaja y bueno eso estaba al pié ... (ver texto completo)