Un niño, próximo a nacer, le dijo a Dios:
-Me vas a enviar a la tierra pero, ¿cómo viviré allá, siendo tan pequeño y tan débil?
-Entre los muchos ángeles escogí a uno que te espera-le comentó Dios-.
-Pero aquí en el
cielo no hago más que cantar y sonreír y eso basta para mi
felicidad. ¿Podré hacerlo allí?
-Ese ángel te cantará y sonreirá todos los días y te sentirás muy
feliz con sus canciones Y sus sonrisas.
- ¿Y cómo entenderé cuando me hablen, si no conozco el extraño idioma de los hombres?
-Ese
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