Mientras el monte del Santo no exhale fragancias y ni desprenda resplandores de apariciones como sucedía en la Edad Media a pobrecitos pastores analfabetos, me parece muy bien que se reactive la romería de San Isidro como fiesta popular. En tiempos ha, estas fiestas respondían a una necesidad profunda de los pueblos por expresar la devoción religiosa y la alegría de las gentes con su sentimiento de acercamiento al mundo espiritual. Hoy día, todavía se sigue haciendo esta veneración como sucede ... (ver texto completo)