La Carolina.Pueblo de contrastes...Nadie quiere al mandòno, pero nadie se le opone, al menos con la suficiente garra e inteligencia.15000 habitantes, 15000 emigrados, que vuelven cada año al pueblo, para verlo en obras eternas, porque siempre se espera el verano para levantar las calles y deshacer lo que se hizo el año anterior...Un municipio "respetuoso" de las normativas europeas, pero que tolera en las afueras, una descarga salvaje a cielo abierto, a los pies del lugar emblemàtico del Cerrillo ... (ver texto completo)