José Luis, tomate las cosas con más tranquilidad, nosotros sabemos que en este mundo debe aceptarse los diferentes criterios y a veces pasar, aunque sean dolorosos e insultantes. Hay que colmarse de paciencia y entender que no todos somos iguales, los hay que son más e igualmente los que son menos... eso forma parte del entorno que nos envuelve.
Sin lugar a dudas Juan, sin lugar a dudas. Perdónales, José Luis, porque no saben lo que hacen. Yo me brindo a ofrecerte el Premio Nobel que me han colocado, lo comparto contigo, y también una pizquita de mi devoción canónica, y así, nos echamos unas risas, o entablados diatribas dialécticas sobre la metafísica y sus costumbres. Otro abrazo.