Este momento, precisamente este, es el que más engancha para los que vivimos el encierro. Las
vacas han superado el tramo en el que se pueden escapar, llegan las primeras carreras y los primeros sustos, gritan algunas mujeres, la gente busca la
reja o la barrera para guarecerse, y los más avispados mozos y mozas corren que se las pelan jugandose realmente el físico.¿Hay quien de más?