En Génave se vienen realizando encierros desde tiempo inmemorial pero hemos detectado que hace mucho tiempo lo que se corrían eran las vacas de labor que habían sido domadas para el trabajo del campo y a las que le quedaba algo de bravura. Las personas de mayor edad recuerdan cuando se toreo el toro "Religioso" que Ramón el de Oliva tenía para sus menesteres agrícolas. Subió a la plaza a requerimiento de su amo, dio un excelente juego detrás de los mozos y, tras casi dos horas de diversión, acudió dócil a la llamada de Ramón para marchar por la calle Hospital hasta su cuadra para recuperar fuerzas y, también, para que se le curara una rodilla que se lastimó en un lance.