Mientras los trabajadores se calaban y coreaban “Elcogas no se cierra”, cien metros más allá, en la sede de las Cortes regionales, PP y PSOE debatían una Resolución mostrando su “apoyo unánime e incondicional a los trabajadores y trabajadoras de Elcogas en la defensa de sus puestos de trabajo, y su solidaridad con todo el pueblo de Puertollano y su comarca”; e instando a los gobiernos de Castilla-La Mancha y de España a trabajar para impedir el cierre de la central.
La unidad política en la defensa de Elcogas alienta la esperanza de los trabajadores. “Estamos viendo que todos los partidos, y la propia dirección de la empresa, están a favor de una solución. Falta que esa voluntad de todos se transforme en trabajo, para que los accionistas de Elcogás reviertan su decisión de cerrar”, dijo Víctor Martínez, trabajador de Elcogás y miembro de su Comité de Empresa por CCOO.