Hacía más de un año que nadie entraba a comprar flores a su sombría tienda. Su pequeña floristería de la rue Martignon. Todas las mañanas pulverizaba las hambrientas corolas con fino aljófar de lluvia.

El mar lloraba a las nubes, y las nubes barnizaban con su llanto los adoquines del puerto de Cherburgo. Los paraguas crecían en las aceras como setas en una pradera empapada por los chubascos de marzo.

Sus flores estaban solas como la luna en el corazón de la lluvia, solas como la mariposa que ... (ver texto completo)
En esta foto podemos apreciar el monte nogales en el cual se encuentra el castillo de Caracuel de calatrava
Hola Amigo Joaquin Caracuel, actualmente estoy realizando la web de este pueblo, www. caracueldecalatrava. com ahi tienes algo de información, espero ser de ayuda.
Un saludo
La persiana se quejaba amargamente mientras la alzaba. Los rayos de luz de la mañana atravesaron densas constelaciones de motas de polvo, confiriéndoles a las mismas cierto resplandor de oro neblinoso. Y el cajón estaba allí... Tantos años olvidado, y aún permanecía allí.

El vértigo a enfrentarme a mi primera vida de escritor me hizo caer de espaldas sobre una vieja silla de asiento de enea. En el caballete del muro destellaba una telaraña polvorienta. Dentro del cajón se encontraría..., se encontraría la carpeta de escay verde.

¿Qué tenía de especial esta carpeta verde? Nada que la diferenciara de otras similares, salvo que contenía las frases que creé hacia el final de mi infancia y durante el transcurso de mi adolescencia. En todos mis paseos de búsqueda y soledad iba conmigo la carpeta verde. Si había un pájaro cuyo canto me embelesara; si había una nube con arreboles sangrantes por el atardecer; si había un sueño que anotar, una dulce mirada de jovencita que salvaguardar, una esperanza por la que suspirar; si había una receta mágica que pudiera ayudar a mantener la tristeza apartada; si el azul del cielo traía el recuerdo de un océano apartado; si las estrellas de la noche y los rayos de la luna buscaban el abrigo de una hoja de papel; si Aldea cobraba aspecto de Paraíso Terrenal; si había unos labios que pedían ser comparados a pétalos de flor, si unos cabellos de centeno maduro eran amados por los vientos, si las pieles juveniles tenían el esplendor de la fruta en los árboles; si había un verdor de hierba y un lapislázuli de piscina que proteger de los estragos del tiempo; si había algo que causara hormiguillo en el corazón... Entonces todo ello quedaba capturado en el interior de la carpeta verde, la carpeta de las verdes horas de juventud.

El cajón, de buena madera de cerezo, la había resguardado de la acción envejecedora de décadas implacables. Allí estaba la carpeta, con el mismo aspecto de antaño.

La abrí, y me topé con mis primeras historias ilustradas. Historias de una mente imberbe e idealista. Seguían borradores y cuentos pasados a limpio, el argumento de muchos de ellos ya olvidado. Luego una considerable profusión de poemas, que una vez fueran sometidos a público escarnio y, en consecuencia, yo los repudiara y abandonara injustamente. Reflexiones y hasta alguna que otra sentencia filosófica. Y sueños de amor y deseos de gloria mundana y celestial. En fin, la sangre de un muchacho que no podía ser como los demás, el embrión de sus escrituras de años posteriores.

He cogido la carpeta, y no la he vuelto a meter en el cajón. Necesito aprender algo que antes me afanaba en olvidar.

Ni siquiera he vuelto a bajar la persiana cuando me he ido de la oscura y fría habitación. El sol deseaba redimir, el polvo quería ser redimido.

El jardinero de las nubes. ... (ver texto completo)
Flaco favor se ha hecho eliminando el foro anterior de los pueblos de España. No acabo de comprender las razones que llevaron a los mantenedores del mismo a su abolición. La verdad es que, si no hay participación, no hay vida. Este sistema de acallar a la gente es muy propio de regímenes impropios de los años que vivimos y del país que habitamos. ¿Tanto cuesta soportar la libertad? ¿Tan dura resulta la carga de aceptar la discrepancia y el libre albedrío? ¿O es mejor vivir permanente en la modorra ... (ver texto completo)
Estimada amiga Mª Ángeles:

Me parece muy legítima su observación.

Si lee nuevamente mi texto, podrá apreciar que no me refiero más que a cierta gente que en un tiempo me criticaba por no hacer lo que ellos, críticas muy virulentas por otra parte. Mi texto ha sido como una especie de revancha hacia esa gente en particular; en modo alguno quiero meter en el mismo saco a la totalidad del pueblo. Si usted y otros más se han sentido ofendidos, vayan mis disculpas por delante, habida cuenta de posibles ... (ver texto completo)
Jardinero, veo que no es error tuyo. A mí también me lo ha hecho.

Es el editor de textos de Pueblos de España quien mete ese espacio en blanco detrás del punto.

Voy a poner la web del pueblo sin espacio en blanco entre puntos y cuando se publique seguramente aparecerá un espacio en blanco detrás de los puntos.

www. aldeadelrey. es (ESTA DIRECCIÓN HA SIDO ESCRITA CORRECTAMENTE, SIN ESPACIOS EN BLANCO).

Bueno, pues nada...
Permíteme un consejo, Jardinero:

Cuando haces referencia al blog de Magdalena Gabetta en tu escrito del 14 de marzo a las 12:14, pones la dirección exacta, que copio tal como tú la has escrito:

http://magdalenagabetta. blogspot. com/2008/03/el-jardinero-de-las-nubes. html

Si pruebas entrar, verás que te da error.
Usa ésta otra, que parece la misma pero no lo es:

http://magdalenagabetta. blogspot. com/2008/03/el-jardinero-de-las-nubes. html

Verás como sí entras.

¿Cuál es la diferencia?

En la que tú has escrito, has dejado ESPACIOS EN BLANCO DETRÁS DE LOS PUNTOS y una dirección URL no debe tener espacios en blanco.

Me he dado cuenta porque yo, como todo el mundo, aplicando la ley del mínimo esfuerzo, he marcado con el ratón el texto y le he dado a copiar y pegar.

Si lo hubiera escrito en un papel y después tecleado, no habría tenido este problema, pero tampoco me habría dado cuenta del detalle que te comento.

Un saludo. ... (ver texto completo)
He sentido el dolor de vuestras heridas, queridos árboles de Aldea. He oído vuestros estertores. He sentido vuestras lágrimas de savia al contacto de la sierra eléctrica que ha arrebatado la sombra y el aire fresco de nuestros verdes años.

En Aldea prefieren los horrorosos y turísticos carteles rojos, anunciando la venta de Judas, antes que el esplendor de vuestras ramas, repartiendo en silencio y con amor el fluido de la vida, el gas oxígeno que tan generosamente procesabais a cambio de nuestro ... (ver texto completo)
Ahora, como hay que dar correo, clave de acceso y mas señas el monopolio del foro es del Jardinero y de Libertad, me parece estupendo?, pues no.
Señor Jardinero, quiero decirle que lo que opina sobre sus paisanos? de los bares, la SS y fiestas en general no me parece bien del todo. Gente hay de todo tipo, como la que Uds enumera, la que va a todas las procesiones vestido con su túnica o armadura, la que va toda la procesión detrás del paso y la que se va a los bares a incharse de lo que le dá la ... (ver texto completo)
No acierto a saber que extraña curiosidad, mas de una vez me ha conducido a los suburbios... y me he detenido para contemplar a los niños, dando patadas a una enorme pelota manchada de barro pateaban los charcos.. En la puerta, una anciana acurrucada en sus viejas y sucias ropas, me miraba con cierto recelo... Proseguí mi marcha por la calle evitando los charcos, mientras los niños, se perdían en el interior de las cabañas. "Se aleja la tarde, y los aullidos de la fría noche caerá sobre quienes habitan ... (ver texto completo)
La conciencia me exige reparar una injusticia que cometí hace más de año y medio, fiándome de mi memoria. Entonces la atribuí a cierto señor de Aldea la autoría de un escrito que en su momento me hizo auténtico daño. Revisando recientemente mis archivos, he dado con el escrito en cuestión y he visto que pertenecía a otro autor.

Me permito reproducir el párrafo que hace muchos años me impactó de mala manera:

"... Otros pasan por la vida callados, de puntillas, sin hacer ruido, tratando de evitar ser molestos, pero también sin aportar algo positivo a la vida comunal. Son esos seres grises a los que hay que mirar reiteradamente para percatarnos de que están en nuestra presencia. Se diría que son casi transparentes, que no dan sombra. Y, con seguridad, no hacen historia, aunque están ahí, han nacido, viven, se reproducen y mueren. Cuando son las fiestas, tal vez se atrevan a ponerse su traje más nuevo, a salir a la Plaza, comprarse un helado y oír la música, incluso salen a ver la procesión y se asombran de los cohetes de cada año. Entonces, el resto de los vecinos, se da cuenta de que existen, que no han emigrado o que todavía no se han muerto" (sic).

Por aquellos años, con la lectura de este texto deduje que sólo el enfermo tiene la culpa de su enfermedad. Entonces Internet era un mero experimento, y los tímidos, entre los que me incluyo, no lo tenían fácil para participar en la vida aldeana. Ahora, gracias a Internet, la sombra se ha llenado de luz.

Afortunadamente, el mismo autor dejó escrita una receta de vida en su párrafo final, que ha borrado de mi alma todo anterior resentimiento hacia su escritura:

"La vida, con sus cosas buenas o malas, merece vivirse con intensidad, procurando dar lo que se tiene, aquello de lo que se está dotado, para contribuir, en poco o en mucho, a hacer historia. Los pueblos, para bien o para mal, son movidos por las personas. Procuremos siempre que los pasos que se dan sean firmes, recios y bien sentados, para que el futuro de nuestra comunidad sea un poco mejor. Sólo así nuestra vida y la historia que dejemos tendrá sentido" (sic).

En resumen, quiero pedir perdón públicamente a aquel señor al que le atribuí la autoría de los citados párrafos. Cargué las tintas en su contra sin motivo, y ahora, con las pruebas que he presentado, considero el escrito que le dediqué como inexistente. Perdóneme, señor. Me fiaba de las excelencias de mi memoria, y me he dado cuenta de que la misma es tan imperfecta como mi propia persona.

El jardinero de las nubes. ... (ver texto completo)
"Jardinero de las nubes"! Saludos! Me ha llamado la atención tu escrito, pues, me recuerda una "anécdota," larga en el tiempo; que me situó, en el lugar, en el que estoy. Es decir, a partir de aquel día, se agudizó mi observancia, en procesiones y otros actos religiosos, y lo bautice, con el nombre de: ARRASTRADOS POR LA COSTUMBRE.
Yo tenía, ya la hermosa edad de 17 años: Madrid. Hacía ya algunos años, en que habían quedado atrás, las procesiones en mi pueblo, y esa devoción (supe mas tarde, que ... (ver texto completo)
DE CÓMO DISFRUTAR CON CATEGORÍA LA SEMANA SANTA EN ALDEA

En un correo reciente, un buen amigo aldeano me ha dado su opinión acerca de los cambios que de unos años a esta parte percibe en la Semana Santa de Aldea del Rey. Según él, se aprecian mesnadas de gentes en las esquinas, mirando el paso de las procesiones, para a punto continuo salir de estampida hacia los bares. Y en no pocas ocasiones se entablan riñas por apropiarse de un velador o un rincón en la barra.

Cuando yo aún pasaba la Semana ... (ver texto completo)
-Y que nazcan flores calientes, en los lechos miseros de niños, culpables de nada.
-Y broten manos generosas, para trenzar escaleras, que lleguen hasta una nube hermosa.., donde curar la carencia.
-Y que las madres no corran en en el hambre, en busca de un pedazo de pan... o acuestas sus hijos buscando refugio, de las culpas sin castigo.
Y... que no nazcan mas niños, para que sus oídos aprendan los ruidos perversos, que espantan las aves.
Y que el poderoso que ordena, se le seque para siempre, ... (ver texto completo)