Estoy hasta las narices de estos politiquillos de pega que tenemos en nuestro
pueblo. Aprendices de políticos de altas esferas, pero en su versión negativa, la de vender botijos sin pitorro. En primer lugar, quiero decir que ¿cuando narices podremos tener un alcalde que viva en el pueblo?, que lleve a sus hijos al
colegio publico de Aldea, que se deje su dinero en las
tiendas del pueblo, no en las afines a su régimen, sino en todas, que de ejemplo a los demás y así quizás muchos paisanos se pensarían
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