Soy una conquisteña de 36 años. Afortunadamente puedo presumir de vivir en mi pueblo.
Mis hijas también son conquisteñas.
Mi marido tiene su corazón dividido entre Conquista y V. de Córdoba, pero su hogar está aquí, donde él mismo escogió.
A pesar de haber sido criticado e incluso humillado injustamente se siente feliz de compartir su día a día con los 300 ó 400 habitantes que luchamos durante todo el año por salir adelante.
El otro día leí en la pagina de Juan una antigua tradición, que mi marido ... (ver texto completo)
Mis hijas también son conquisteñas.
Mi marido tiene su corazón dividido entre Conquista y V. de Córdoba, pero su hogar está aquí, donde él mismo escogió.
A pesar de haber sido criticado e incluso humillado injustamente se siente feliz de compartir su día a día con los 300 ó 400 habitantes que luchamos durante todo el año por salir adelante.
El otro día leí en la pagina de Juan una antigua tradición, que mi marido ... (ver texto completo)