Nunca habría imaginado que iba a volver a hollar lo pies en el pueblo de mis padres. Aunque fueran digitales como estos (los pies).
La distancia, la falta de una hacienda donde acudir, el desapego que genera el paso del tiempo, ese tiempo que se estira y encoje como una materia elástica acercando y alejando los recuerdos juveniles de forma caprichosa.
Pero esta tierra –la vuestra- donde vivís y veraneáis, donde hacéis muñecas y las quemáis, llenáis de gachas las cerraduras y donde pleiteáis entre ... (ver texto completo)
La distancia, la falta de una hacienda donde acudir, el desapego que genera el paso del tiempo, ese tiempo que se estira y encoje como una materia elástica acercando y alejando los recuerdos juveniles de forma caprichosa.
Pero esta tierra –la vuestra- donde vivís y veraneáis, donde hacéis muñecas y las quemáis, llenáis de gachas las cerraduras y donde pleiteáis entre ... (ver texto completo)