Quiero recordar desde aquí, algunas anécdotas de los momentos buenos en nuestras correrías por el campo, por ejemplo: el regreso y el salto escandaloso de uno de nosotros por la posible culebra en el Chorrillo; la bajada del peñón de uno y el miedo, sin señalar quién, en la gruta del gran abrigo del puente natural; la desaparición de otro por el lugar viendo pinturas por todos lados; el día de la sequia por falta de agua para beber y como el que trabaja en la gasolina nos gritaba mientras Fae y yo ... (ver texto completo)
El desafortunado desprendimiento y caida de una piedra, y la parada con la cabeza de uno de nosotros, con la correspondiente escalabradura; la subida a pié más rápida que yo he visto, por la monda de las tiñosas, y en compañía de una fémina; aquellas clases de pesca a Jose en a herradura, donde en cada lance perdía el señuelo, y naturalmente terminó pescando con una caña de bambú, que no se le daba nada mal, por cierto; aquella vez que cogimos cientos de blak-bass y se pudrieron en el regreso, debido ... (ver texto completo)