¡Viva la procesión!
Que bien no lo pasamos en la feria que tendra el cerro que tira tanto.
No teneis del resucitao que es preciosa la procesion.
Desde que el alcalde ramon esta de alcalde en el pueblo esta precioso.
Yo deje el pueblo asi.
Se ve el bar de kiko.
Mi padre adrian el de culillo hace la pleita como los angeles
Una alhambreña cefe.
Soy susana de rutytur, s.l. Editora de pagina web: www.rutytur.net
Os recomiendo esta casa.
Tercera parte del Romance que habla de una muchacha que llamaban la Manzana.

Y paasron muchos días
Muchos meses y algún año
Poca cosa se sabía
Salvo algún parte extraño
¿Que se sabe de la guerra
Que se libra en Ultramar?
La peor parte es nuestra
Y lo peor, por llegar
De cuarenta que salieron
Apenas veinte volvían
Ya lloraban,!pobres madres!
Pobres novias y las tías
La Manzana preguntó
A un barbudo veterano
¿Donde está mi novio,amigo
Que no veo a tu lado?
Disculpad la licencia que me he tomado;pero a que es bonito?
En los prados de ambas orillas, ívamos los alhambreños que estábamos aquí en La Cuenca Minera de Asturias a merendar por el Verano.
San Bartolomé. Uno de los doce apóstoles de Jesús. Era oriundo de Caná de Galilea. San Juan le llama Natanael. Según una tradición legendaria, evangelizó Arabia, Etiopía e, incluso, la India. Su martirio se narra de diversas formas. Quedan fragmentos de un Evangelio apócrifo que lleva su nombre.
La contemplación orante desde el Rosario garantiza también esa dosis de emoción y afectividad que se necesita en cualquier variante de la vocación humana. Modela el talante en forma risueña y dulce (aportación de los misterios gozosos), en forma de fortaleza y convicción templada (efecto propio de los misterios de luz), en forma de desprendimiento libre y oblativo (consecuencia de los misterios dolorosos), en forma de júbilo pascual (balance afirmativo de los gloriosos). El mundo no valora la dulzura, cosecha biográfica de todo orante, síntesis evangélica sazonada y madura. El dulce es el evangelizado, el educado en el seguimiento, el graduado en los dones del Espíritu. La contemplación de los misterios de Jesús promueve en nosotros “los mismos sentimientos que tuvo Cristo”. ... (ver texto completo)
El método triunfa en los misterios, ese resumen del evangelio tan preciso como libre, en esa contemplación del Dios hecho Hombre, “en todo semejante”, en formato tolerable, de ejemplar humano imitable: “aprended de mí que soy manso y humilde de corazón”. Del método deberíamos subrayar la plasticidad del guión evangélico que se acomoda a todos los grados de preparación cultural, intelectual, sensitivo, pasional. El Rosario, rebosante de trascendencia y atendible a diario, permite activar el doble misterio del Dios que se revela y del sujeto humano que lo recibe. En esa conjunción se da la profundidad humana, la profundidad que Simone Weil consideraba propia de todos y que consiste en entrar dentro de sí y prestarse atención. La oración con su profundidad personal, y posibilidad para la contemplación, es insustituible en la fe. ... (ver texto completo)
El mundo puede conocer la belleza de las leyes del Creador pero ignora la belleza de los gestos del Padre que promete un Reino, los regalos de su trato, el desinterés de su encuentro en la oración. La “Nueva Era” tampoco aporta nada parecido a la oración cristiana, aunque en sus programas espirituales incluya la música de Hildegarda de Bingen, y frecuente a San Juan de la Cruz. El don del Espíritu no tiene sitio en su collage espiritual, aunque convoca, con presunta elegancia ecuménica y amplitud ... (ver texto completo)
Nueva york, Londres, Paris, Alhambra, Madrid, etc...
Grandes ciudades del mundo.
Somos más antiguos que las otras ciudades, (me parece).