Me alegra mucho continúes con ellibro de mi padre. Te contaré que cuando he visto su artículo sobre el trenillo de la calzada me he acordado de una anecdota. Mi padre, como sabes era Jefe de estación de la Renfe. e habían regalado una pluma estilográfica y al dejarla en su mesa de trabajo le desapareció. Lo contó en casa con el normal disgusto. Es tábamos a la mesa ese dia y se presentaron dos v igilantes de la estación con un chico casi un niño, que era el autor de la sustración, pero que ya había ... (ver texto completo)
Y continuaré con él Blas, no lo dudes
Ya imagino la cara de asombro de los dos vigilantes al ver la actuacion de tu padre, que dice mucho de como era al perdonar al chico con esas pocas y sencillas palabras
Ya imagino la cara de asombro de los dos vigilantes al ver la actuacion de tu padre, que dice mucho de como era al perdonar al chico con esas pocas y sencillas palabras