¡que parejilla más apañaica!, de verdad que lo vuestro es envidiable. El
pan y las ganas de
comer, dos almas gemelas, donde existe confianza y diálogo, con esos ingredientes, no cabe duda que la
felicidad está prácticamente conseguida.
Maria de la O, por mi no sufras, que lo mío con Groucho es meramente económico/profesional. Que vamos a ver si llegamos a cotizar en bolsa, y verás que orgullosa te encuentras del groucho