Yo también coincido, qué bonitas las pirámides. Me gustan más los montones de tierra, arena y cemento que estuvieron meses y meses del
invierno en las
calles del centro, por estar paradas las obras. No pagaba el
ayuntamiento. Aquello era mucho mejor, dónde va a parar.
Reconozco que es cuestión de gustos, pero aparte la estética, añoro aquel ayuntamiento.
Eran gente mucho más sana, no tan engreídos. ¿Qué se creen estos que nos van impresionar con sus obraas, con tener el ayuntamiento saneado,
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