En un entorno incomparable, por la plenitud de su
naturaleza y haciendo honor de su frondosidad, el mismo nombre del
pueblo,
fontanosas: naturaleza,
agua frescura. Se queda el viajero desfraudado por la sequedad y aridez que pesenta su paso, desprovisto de
arboles y verdor, que en tiempos no muy lejanos, presentaba ese pueblo por sus incomparables
palmeras arrancadas sin piedad del corazon de su tierra, poniendo en su lugar muros de
piedra.