II - Ofrecimiento a la Virgen - - 2005
Nos gustaria saber, ¿quien eres al de Gijon?
La fotografía noº 7 no está realizada desde el castillo, sino desde una de las ventanas del viejo lavadero(hoy en ruinas) y que está al lado de la carretera de la Calera.
A mediados de los cincuenta, del siglo pasado, Alhambra casi rozaba los cuatro mil habitantes, actualmente tiene un censo de apenas mil trescientos. ?Donde están los que se fueron, por razones de trabajo a otras zonas de ESpaña?: Madrid, Valencia, Barcelona, Bilbao, Asturias,etc... ¡CONTESTAD, POR FAVOR.
Se dice, que si todos los alambreños y sus descendientes que estamos por todo el Mundo nos juntáramos, El estadio Bernabeu se quedaría pequeño. (un saludo muy afectuoso de un alambreño de GIJON).
Es importante ser de alguna tierra, de algun lugar; sobre todo cuando hace tiempo nos tuvimos que marchar, a pesar nuestro, de nuestro pueblo (Alhambra).
A todos mis paisanos y paisanas, que aunque sea unas vacaciones, o una semana, o un día o dos vuelven a nuestro pueblo, o a aquellos quie sin haber nacido en él se identifican con Alhambra: ¡ANIMO Y ADELANTE¡ ( Un alambreño de Gijón).
Gustavo Adolfo Becquer que bonita!!!
Sobre las calles del pueblo
Madruga el sol del trabajo,
Brillantes rayos rojizos
Descienden por los tejados,
Contra el silencio del aire
Golpea el canto del gallo.
Se despiertan las ventanas,
Se abren misales y arados.
QUE eres loba de mar y remadora,
Virgen del Carmen, y patrona mía,
Escrito está en la frente de la aurora,
Cuyo manto es el mar de mi bahía.
A Dafne ya los brazos le crecían
Y en luengos ramos vueltos se mostraban;
En verdes hojas vi que se tornaban
Los cabellos qu'el oro escurecían.
Hermosas ninfas que, en el rio metidas,
Contentas habitáis en las moradas
De relucientes piedras fabricadas
Y en columnas de vidrio sostenidas.
Cuando contemplo el cielo
De innumerables luces adornado,
Y miro hacia el suelo,
De noche rodeado,
En sueño y en olvido sepultado.
Al alba venid, buen amigo,
Al alba venid.

Amigo el que yo más quería,
Venid al alba del día.
La dulce boca que a gustar convida
Un humor entre perlas destilado,
Y a no invidiar aquel licor sagrado
Que a Júpiter ministra el garzón de Ida.
En tanto que de rosa y azucena
Se muestra el color en vuestro gesto,
Y que vuestro mirar ardiente, honesto,
Enciende al corazón y lo refrena.
Las ranas en un lago cantaban et jugaban,
Cosa non las nucía, bien solteras andaban,
Creyeron al diablo que de mal se pagaban,
Pidieron Rey a Don Júpiter, mucho gelo rogaban.
Vivo sin vivir en mí,
Y de tal manera espero,
Que muero porque no muero.