Suscribe un alambreño, es un viejo pensador, nació y creció en el
pueblo donde mucho conoció. A mitad del Siglo XX trabajaban los obreros con las albarcas calzadas por diferentes
senderos, eran jornalejos y gañanes, caleros, yeseros y piconeros con diferentes trabajos, se ganaban el sustento. Mujeres espigadoras de nuestro pueblo de
Alhambra espigas recogian vigiladas por un guarda, caluroso caminar por
caminos polvorientos para recoger la espiga sobrada en bajo suelo, con el calcinado sol pisando
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