La política, a nivel de nuestro
pueblo, creo que no debe tener
color, existen unas necesidades, que vienen de lejos y que todos más o menos conocemos y hay que resolverlas, esté quien esté. Los problemas no necesitan
colores para solucionarlos, necesitan ganas y apoyo.
El equipo actual, por su edad e, insisto, independientemente de su color, parece que debería ser más dinámico, imaginativo e inconformista, por eso llama la atención de que gran parte de los problemas surgidos durante las
fiestas ... (ver texto completo)