COmo podre agraderte que todo lo que te pido me loconcedes, mil gracias virgen del campo.
Gracias de nuevo, gracias por hacerme tan feliz, y de lo otro espero que me ayudes.
Bienservida lo peor villarrodrigo es lo mejor hombre ¡viva villorro¡.
Que momentos emos paso en ese cortijo pero sobre todo en la piscina
Que yo no no me e bañao en una piscina con elagua tan helada.
Esta es la vista desde donde estaba el pino, más o menos. Allí haciamos un dscansillo cuando volvíamos de bañarnos en "los puentes".
Buenas verbenas en las fiestas, buenos partidos de tenis, buenas "ligás" ( habia que completar el litro , como mínimo), qué buen airecillo corría en la esquina del ayuntamiento. ¿ Y las uvas en Nochevieja ?
La política volvió a dividir a las personas. Pasó en todos sitios y también aquí. Estamos de acuerdo en que es una pena. Pero sirve para distinguirnos de los demás cuando somos en todo iguales. Habría que recuperar de nuevo las tertulias de las mujeres vecinas haciendo punto, cosiendo, bordando... O las trasnochadas viendo la tele del vecino a través de la ventana, etc.
La procesión de la Virgen del Campo. Unía a todos los torreños. Recorría todo el pueblo. Era muy emocionante.
Cuando aún estaba aquí el cementerio viejo, saltábamos dentro para jugar. Un dia, ya dentro, le dí una patada a una lata. De dentro salió un emjambre de avispas que me comieron. Trepé como pude, y derecho a la fuente a echarme "cieno"(barro oscuro) para mitigar el dolor y el picor.
Por encima del cementerio tiraba el sastre las tiras y demás trozos de las telas. Con ellas nos disfrazábamos cuando jugábamos a la guerra de pistoleros e indios.
Dejamos hacer a los que mandan. A su antojo. En su momento dejaron que derribaran la originaria, no sé por qué motivo. Es hora de tomar partido y hablar alto y clero cuando algo nos parezca mal. La actual remodelación no sé como quedará. Pero ya no será la plaza de nuestra infancia. Un saludo.
Tuvimos un encuentro aciago con las vacas del hermano de María la de la Fuente del Cerezo. Aquel dia acabamos llenos de pinchos del zarzal que había debajo del camino.¡Fuff! ¡Qué susto! También lo pueden contar De la Fuente, Eliseo, Quiles...
La he llevado más de una vez sobre mis hombros.
Que romerías más guapas! Subía todo el mundo. Todo el día. Isaac ponía el bar y los alrededores se poblaban de torreños con los manteles en el suelo dando buena cuenta de los chorizos, morcillas, salchicón casero, huevos duros... ¡Qué bien lo pasábamos!
La de bailes que hemos organizado aquí! Menudos calentones cogíamos. Todos. ¡Vamos al centro!
También vivía ... ¡Jolín se me ha olvidado ahora! En la última casa de la izquierda. No tenían hijos. Nos quitaba la pelota y a veces la pinchaba cuando jugábamos en la puerta de Pedrito. Creo que era Crisantos, no sé.
Si se amplía el cartel se pueden ver claramente. El apoderado. Por cierto que tenemos la temporada completa y el caché es alto. Saludos.