Cuento
Cierto labrador pensó el día de antes de coger sus cinco borricos y cargarlos con dos fanegas de cebada y coger la mañana e ir al
molino a moler la cebada para hacer pienso para los animales de su granja.
Pues efectivamente antes de que amaneciese ya estaba el hombre en
danza aparejando los borricos y su mujer le ayudaba a ponerles la albarda y las cabezadas, pues una vez los tuvieron aparejados les cargaron a cada uno dos fanegas, y al más
joven y fuerte le cargaron otras dos fanegas
... (ver texto completo)