El bocado

Los hay que husmean todo por ver donde pueden tirar el bocado.
La idea

Esta puede ser buena o mala independientemente de la persona que la presente.
La información

Esta la podemos usar para bien o para mal, según nuestro estado de ánimo
La noticia tiene que ser

Con verdad, completa. concisa y concreta
Al campo

No se le puede poner vallas, porque el que quiere una cosa salta a por ella cuando el dueño descansa.
El hombre

Este es un invento que hasta el final no sabremos si abra merecido la pena de crearlo.
Los foros

Son plataformas de cara al publico en los cuales cada uno vende su ingenio.
La malicia

Esta va siempre creyendo que la gente habla de ella.
El enredo

Los hay que disfrutan con el enredo cuando es en casa ajena, pero suelen hacer leña del árbol caído acordándose de todos sus vivos
La porfia

Nunca apuestes con el que sabes que te va a ganar.
El perdedor

El jugador que pone su dinero encima de la mesa, corre el riesgo de quedarse sin blanca. este se va enseguida con el ganador.
El espontáneo.

El tirarse a la plaza de toros sin capa y ponerse delante del astado tiene su peligro, pero los hay que corren este riesgo por afición.
Belmonte abre el corazon a los visitantes.
Y si el descender a cosas menudas no fuera, hacer particular esta doctrina, que el Espíritu Sancto quiso que fuese general y común, yo trujera agora a vuestra merced por toda su casa y en cada uno de los rincones della dijera lo que hay de provecho; mas vuestra merced lo sabe bien y lo hace mejor, y las que se aplican a esta virtud, de sí mismas lo entienden; como, al revés las que son perdidas y desaprovechadas, por más que se les diga, nunca lo aprenden. Pero veamos lo que después de aquesto sigue:
Pues a estas tales mándenles sus maridos que descansen y huelguen, o ellas lo harán sin que se lo manden, porque muy menos malas son para el sueño que para el trabajo y la vela; que lo casero y lo hacendoso de una buena mujer, gran parte dello consiste en que ninguna cosa de su casa quede desaprovechada, sino que todo cobre valor, y crezca en sus manos, y que, como sin saber de qué, se haga rica y saque tesoro, a manera de decir, de entre las barreduras de su portal.