La necrópolis ocupa una extensión de 0,5 Ha con una cronología de los siglos VI al IV a. C., y fue utilizada durante más de seis generaciones. Entre los materiales destaca el complejo escultórico que representa un guerrero a caballo de principios del siglo V a. C. (en torno al 490 a. C.), considerada la escultura ibérica de mayor tamaño (1,8 m de altura), cuyo pedestal apareció "in situ" en el momento de la excavación en una tumba de adobe, y que va vestida de modo similar a los guerreros de Porcuna, ... (ver texto completo)