Admiróles el hermoso sitio de la ciudad (
Barcelona), y la estimaron por
flor de las bellas ciudades del mundo, honra de
España, temor y espanto de los circunvecinos y apartados enemigos, regalo y delicia de sus moradores, amparo de los extranjeros,
escuela de la caballería, ejemplo de lealtad y satisfacción de todo aquello que de una grande, famosa, rica y bien fundada ciudad puede pedir un discreto y curioso deseo."
Miguel de Cervantes, Las dos doncellas.