No os preocupeis tanto por lo que pueda decir la gente. Tampoco hay que obsesionarse por si te miran; si miran, que miren. Ellos pueden tener otra mentalidad ¡y qué! Ande yo caliente y ríase la gente. Como si quiero llevar un florero en la cabeza.
Todo eso son prejuicios que no hay que hacer caso.
Todo eso son prejuicios que no hay que hacer caso.