El relieve y la vegetación: El
paisaje está dominado por colinas densamente cubiertas de
pinos mediterráneos y arbustos autóctonos, una vegetación muy característica del norte de la isla. Las ramas en primer plano enmarcan la
fotografía de forma natural. El
Port de Sant Miquel al fondo: En el centro, entre la brecha que forman las
montañas, se divisa el
mar Mediterráneo y las edificaciones blancas del complejo turístico del
Puerto de
San Miguel. La
arquitectura rural: Hacia la derecha, en una de las laderas orientadas al sol, sobresale una
casa de
campo o
finca de tonos cálidos/amarillos integrada en el entorno natural.