TURON: Ángel F. ORTEGA...

Ángel F. ORTEGA

Como en cualquier otra comunidad de la región, con la invasión romana llegó el proceso de romanización, del que en Turón queda algún rastro toponímico. Tras un largo período de tiempo, en el año 711 se inicia la invasión de los musulmanes al solar patrio y, por lo tanto, el desmantelamiento de la monarquía visigótica. La posterior persecución de los cristianos por parte de la barbarie sarracena acarreó la muerte de muchos creyentes. Otros huyeron hacia las tierras del Norte, adentrándose en Asturias y salvando la gran barrera de la cordillera Cantábrica. Entre ellas parece ser que hubo un grupo de frailes eremitas que encontraron un rincón apartado y virginal, cubierto de densos bosques y con un especial microclima. Descubrieron el valle de Turón, el lugar ideal como refugio, misión y culto.

Se asentaron en la ladera meridional del monte Cogollu, a una altitud de 740 metros. Buscaron el regazo de ese monte sobre una pequeña planicie. Fundaron un monasterio y su capilla. En ella depositaron un arca -de la que eran portadores-, en cuyo interior e custodiaba alguna reliquia de los niños mártires: Justo y Pastor. Así nació San Justo, considerado, por algunos autores, como el asentamiento humano más antiguo del concejo de Mieres.
La referencia escrita más antigua sobre este lugar parte de un diploma real del 20 de abril del año 857 por el que el rey Ordoño I dona a la iglesia de Oviedo diversas iglesias, villas y monasterios, entre los que se encuentran las iglesias de San Martín de Turón y San Justo.
Sin embargo, los orígenes de San Justo algunos autores lo sitúan ya en la Prehistoria. Se supone que se ejercía el culto precristiano en el lugar donde se ubica la ermita. Se hallaron algunos restos, y es más que probable que el pozo situado a la derecha de la entrada sea el último vestigio del lugar que ocupó un dolmen o piedra sagrada ligada a una divinidad o culto. No debemos olvidar otros enclaves de las mismas características localizados muy cerca de aquí, como son el castro del pico Escucha y el castillo de Murias.

San Justo y su iglesia se convertirían, con el transcurso de los años, en un centro de peregrinación que gozó de gran renombre dentro y fuera de la región durante toda la Edad Media. Además constituyen una de las muchas variantes del Camino de Santiago, como el camino que desde Ujo pasaba al Carbayu de Langreo por el Mayáu Porrín. El gran prestigio conseguido fue debido, fundamentalmente, a los milagros atribuidos a sus mártires, que curaban toda clase de dolencias.

En la actualidad San Justo se mantiene muy bonito, y es uno de los lugares más atractivos del valle. Una estrecha carretera procedente del barrio de La Rebaldana serpentea la ladera meridional del monte Polio y confluye en la aldea que se estira a lo largo de una buena vega, asentada en lo cimero del valle Cogollu.
Se compone de once casas, de las que solamente una está habitada regularmente. Ocasionalmente, y sobre todo en época estival, casi todas son ocupadas por sus antiguos vecinos, que están llevando a cabo en ellas un trabajo de restauración. Aún se puede contemplar la edificación que originariamente fue el cenobio y hospital de peregrinos; en un dintel de entrada al antiguo monasterio está grabado un llamativo epígrafe. Otra de las mismas características, pero fechada en el año 1795, se puede contemplar en el dintel de la entrada a una casa contigua. En otra casa próxima a la ermita, y sin duda dependiente antes de ella, se observan dos lápidas grabadas, una de las cuales tiene un epígrafe que data del año 1681.
En el conjunto rural de San Justo, sus viviendas de vetusta arquitectura alineadas anárquicamente a lo largo de sus caleyas, envuelven la ermita, que ha sufrido en las últimas centurias alguna transformación. Se tienen noticias de que la primera de las reformas data del siglo XV.

En el siglo XIX, y con motivo de la invasión francesa, la capilla fue saqueada por los militares galos y restaurada posteriormente por sus feligreses. En el año 1934 los avatares revolucionarios destruyeron la ermita; al reedificarse se suprimieron el cabildo y uno de los arcos de entrada. Otras obras de menor cuantía sucedieron a las anteriores, hasta llegar a nuestros días.

Gracias al cuidado de sus vecinos, la ermita se conserva limpia y en buenas condiciones, dentro de lo que cabe. Destaca su retablo, de madera policromada y de estilo churrigueresco, realizado en el siglo XVIII y que todavía se conserva, si bien espera la necesaria restauración.
En el último siglo, con la llegada de la minería, San Justo fue una isla ajena al deterioro del medio natural que padeció el resto del espacio. La incomunicación secular, a excepción de los caminos tradicionales, y la apartada situación geográfica, lejos de los núcleos industriales, también fueron otros de los factores que han contribuido a mantener virgen su impecable ecosistema rural hasta nuestros días. San Justo es, en definitiva, la referencia de todos esos valores que aún conserva el valle de Turón, por lo que son muchos los aficionados al senderismo y a la bicicleta de montaña los que, siguiendo el balizaje de sus senderos, cruzan por este lugar, atraídos, sin duda, por sus atractivos naturales e históricos.
La comunicación
El pueblo es accesible para toda clase de vehículos, pero desde aquí se recomienda la visita a través del sendero señalizado.
La señalización del sendero que nos acerca a San Justo pone en valor también el patrimonio minero de los pozos de San José, Santa Bárbara, Espinos, el Polvorín, la bocamina de Espinos, el Mecheru, artilugio minero único de las Cuencas que aún se conserva, así como el molín de Pandel y el castro de Escucha, que fue catalogado por J. Manuel González.

Comienza la marcha al lado del panel de inicio, ubicado justamente en la rotonda del barrio de San Francisco, cercano a las instalaciones del pozo minero de San José, y finaliza en el pueblo de San Justo, tras recorrer 6, 5 kilómetros en casi dos horas de caminata. Una vez allí, nos dedicaremos a recorrer este enclave, joya histórica y etnográfica del concejo de Mieres.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Esto es para que os entretengais un ratin hoy por la mañana. La noticia salio en la Nueva España, y como todo lo guardo y ademas era escrito por mi amigo Angel Fernanez Ortega, pues nada para los que entran a leer que tengan algo mas.