TURON: Juan se mordió los labios. Se alborotó el nido de avispas...

Juan se mordió los labios. Se alborotó el nido de avispas en su cabeza y se agarrotaron sus venas de impotencia. Golpeó violentamente al gato, que merodeaba de nuevo junto al fuego, y el animal saltó por los aires escupiendo miaguidos y fue a estrellarse en la alacena provocando un estruendo que llenó la sala de ruidos.