Sus labios estaban cerca de los mios y entonces pense que habia llegado la hora de hacer aquello que los dos pareciamos desear, aquello que mi hermana me habia explicado al detalle, pero Aida volvio a decirme, no te atreveras a nada mas, me lo dijiste antes, y replique, siento necesidad, y ella continuo, lo se, pero no es posible atreverse a nada mas.